No me canso de decir lo fascinante que es mi trabajo, pero es que es verdad. Cada día una historia nueva, conozco a personas que jamás pensé se cruzarían por mi camino, y visito lugares y vivo experiencias que sería impensable con cualquier otra profesión.

Esta vez me he pasado la mañana con la policía municipal de Sestao. Cuidando el pueblo, y revisando las lonjas y viviendas vacías que sus dueños han dejado a su cargo durante las vacaciones.

Y parte de mi trabajo lo tenemos en la portada del Suplemento de Margen Izquierda de el domingo.

Feliz.